Tuesday, April 3, 2012

Una Triste Historia de Victorias


En la Palabra
Jueces 13-15

El pueblo de Israel volvió a hacer lo malo ante Jehová quien los entregó en manos de los filisteos a quienes sirvieron por 40 años. El Señor, por medio de su ángel, le dio una promesa a la esposa estéril de Manoa la cual era estéril, de que tendría un hijo. Le dio instrucciones de que haría un voto del Nazareno, no tomaría vino, ni sidra ni cosa inmunda y tampoco cortaría su cabeza. El Señor hizo un milagro delante de Manoa y su esposa al subir al cielo junto con la llama de fuego del sacrificio que ofrecieron. Y la mujer tuvo un hijo y le puso por nombre Sansón.
Sansón se enamoró de una mujer filistea y la pidió por mujer. Cuando fue a visitarla mató un león y cuando fue a pedirla en el cadáver del león había un panal el cual tomó para comer la miel. Para pagar una apuesta Sansón mató 30 filisteos. Así comenzó Sansón a juzgar sobre Israel y a derrotar a los filisteos. El padre de la mujer de Sansón la entregó a otro hombre y esto desató una serie de eventos que finalmente resultaron en Sansón matando a mil filisteos con una quijada de burro. Sansón gobernó Israel durante 40 años.

En la Práctica
La vida de Sansón es el ejemplo de una vida de no actuar de acuerdo al plan de Dios. El había sido consagrado como Nazareno desde antes de nacer, no debía contaminarse con cadáveres ni comer cosa inmunda; como Israelita, no debía tomar por esposa mujeres de otros pueblos. Sin embargo, tomó por mujer a una filistea, tomó un panal de un cadáver y comió miel.  Cualquiera preguntaría y cómo es que Dios lo permitió y derrotó a los Israelitas. ¿Recuerdas ese pasaje en 2 Tim. 2:13?
Dios cumple su propósito a pesar de nuestra dureza y nuestras fallas. No pienses que entonces podemos vivir como mejor nos parece; si esa es tu forma de pensar, algo está mal en tu corazón. (“Si hemos muerto al pecado; ¿cómo viviremos aún en el?) Puede ser que algún hijo de Dios esté viviendo en desobediencia y que las cosas aparentemente estén bien, pero recuerda, el pecado siempre alcanza. En palabras bíblicas: “lo que siembras cosechas…” ¿Por qué no mejor vivir de acuerdo al plan de Dios? Aunque la historia de Sansón no termina aquí, su fin es muy triste. Es una triste historia de victorias.

En Oración
Padre, quiero vivir en obediencia a tu Palabra para que pueda disfrutar plenamente tus victorias en mi vida. Dame sabiduría para hacer tu voluntad. Por Jesucristo, amén.


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