Thursday, June 21, 2012

El Desvío del Corazón


En la Palabra
Lectura: 1 Reyes 10-11; 2Cronicas 9

La fama de Salomón por su sabiduría se extendió por todas partes de tal manera que mucha gente venía a verlo, como la reina de Saba, otros anhelaban ver su rostro por su sabiduría: “Así excedía el rey Salomón a todos los reyes de la tierra en riquezas y en sabiduría.  Toda la tierra procuraba ver la cara de Salomón, para oír la sabiduría que Dios había puesto en su corazón.” (1 Reyes 10:23-24)
Sin embargo en su vejez se apartó de Jehová por seguir el amor de las mujeres extranjeras  y desvió su corazón para no servir a Dios. Inclusive construyó altares a los dioses detestables Moloc y Quemos además que siguió a Astoret y Milcom.  Por esta causa Dios se enojó con Salomón y le dijo que le iba a quitar el reino en los tiempos de su hijo, pero por amor a David, no le quitaría todas las tribus. Salomón murió y reinó en su lugar Roboam su hijo.

En la Práctica
Que terrible fin para un hombre lleno de sabiduría. Cuando Salomón decidió desobedecer el mandato de Dios de no tomar mujeres extranjeras, estaba firmando su sentencia, porque desviaría su corazón tras de los ídolos (Ex. 34:16, D. 7:3-4). Es muy fácil para una cultura tradicional de machistas culpar a la mujer. De hecho muchas veces se culpa a la mujer (Eva) por el pecado original. Si leemos bien, Adán comió del fruto no por culpa de Eva, el tenía la libertad de decidir y sin embargo decidió mal. ¿Cuándo vamos a aprender a no culpar a otros por nuestras decisiones? Tampoco podemos decir que las mujeres fueron las culpables de que Salomón se apartara del Señor. Salomón decidió en su corazón desobedecer a Dios, desviar su corazón y por agradar a sus mujeres seguir a sus dioses; pero esto fue decisión de Salomón. ¿Cuáles son las decisiones que estas tomando que te están apartado del Señor para adorar a otros ídolos? Puede ser el futbol, las telenovelas, los bailes, un amorío en desobediencia a Dios? No culpes a otros por tus decisiones. Que tus decisiones reflejen el temor y la obediencia a tu Señor, al Dios que te ama.
El relato de este día comienza con un reinado glorioso donde todos los reyes de la tierra quieren conocer a Salomón por su sabiduría. También se ve su gloria en la descripción de su palacio y sur riquezas pero todo ello contrasta terrible y tristemente con un hombre que se aleja de Dios y termina diciendo: “Y durmió Salomón con sus padres, y fue sepultado…” Así terminó el relato del hombre mas sabio y rico de la tierra. ¿Cómo terminarás tus días? Pablo dijo:
6 Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano.
7 He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.
8 Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida. (2 timoteo 4:6-8)

Quiera Dios que este sea el anhelo de nuestra vida como hijos y siervos de Dios…

En Oración
Señor, todavía resuenan las palabras de Salomón en mi corazón: “mejor es la buena fama que el buen ungüento, y mejor el día de la muerte que el día del nacimiento, porque el que vive lo pondrá en su corazón.” ¿Quién diría que Salomón terminaría así? Señor, que cada día de mi vida permanezca fiel a ti hasta el día en que regreses o me llames a tu presencia. Por Jesucristo, amén.

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