Wednesday, February 6, 2013

Conociendo a Dios


Job 37 – 40, Salmo 19

Después de tantos argumentos de ambas partes, tanto de Job como de sus amigos, finalmente la Biblia dice que el Señor le respondió a Job desde la tempestad, y con una serie de preguntas, hace que Job “toque piso” y recapacite en sus argumentos. “¿Quién es este que oscurece mi consejo con palabras carentes de sentido?” (38:1)  “El Señor dijo también le a Job: ‘¿Corregirá al Todopoderosos quien contra él contiende? ¡Que responda a Dios quien se atreve a acusarlo!’”(40:1) El Señor de una manera magistral lleva a Job a un punto donde tiene que razonar todo lo que ha dicho, y al ser puesto en perspectiva, se da cuenta que sus argumentos han sido faltos. Una de las cosas que personalmente aprecio mucho de Dios es que Él pide que le amemos con todo nuestro corazón, con toda el alma, con toda la mente y con todas las fuerzas (Mar. 12:30). El cristianismo no es un sistema de dogmas, sino un sistema de proposiciones lógicas que pueden ser analizadas y razonadas intelectualmente. Cuando una persona ama a Dios con todo el corazón pero sin entendimiento, se vuelve un fanático. Cuando una persona solo ama a Dios con el entendimiento pero sin emoción, se vuelve un intelectual frío. El Señor establece un balance, para que podamos conocerlo y amarlo voluntariamente. El se ha revelado en Jesucristo y la Biblia da testimonio de Él (Juan 5:39). Podemos conocer a Dios, escuchando su Palabra y atendiendo su consejo.

Monday, February 4, 2013

Juzgando a los Demás


Job 33 – 36

Ahora es Eliú quien interviene acusando a Job y diciendo que Job se equivoca a l decir que el inocente de pecado. Eliú dice cosas muy ciertas acerca de Dios, “ ¡Es inconcebible que Dios haga lo malo, que el Todopoderoso cometa injusticias!...El Todopoderoso no pervierte el derecho!” Aunque estas declaraciones son correctas, la suposición de Eliú de que el justo no puede sufrir, es equivocada. Eliú llega a decir: “ ¡Que sea Job examinado, pues como un malvado ha respondido! A su pecado ha añadido rebeldía;” ¡Que fácil es juzgar a los demás! El Señor Jesús en el Sermón del Monte enseñó que no debiéramos ver la paja en el ojo del hermano cuando en no vemos la viga que está en nuestro propio ojo. El apóstol Pablo dice que cuando sorprendamos a alguien en alguna falta, los que son espirituales deben restaurarle en espíritu de mansedumbre considerándose uno a sí mismo primero. Cuando nosotros somos los que juzgamos, como Eliú; ¿no somos nosotros los que a nuestro pecado añadimos rebeldía? ¿Qué le agradara mas a Dios, que juzguemos o restauremos al hermano?

Cuando se Añora el Pasado


Job 29 – 32

Job pasó por una prueba casi insoportable; personalmente creo que la pudo suportar porque desde el principio confesó y declaro: “En todo esto no pecó Job ni atribuyó a Dios despropósito alguno.” En otras palabras, Job sabía que Dios tenía un propósito, aunque no entendía el por qué. Hay veces que nosotros hemos pasado, estamos pasando o pasaremos por pruebas y lo que a como salimos de la prueba es también cómo entramos en ella. ¿Estamos seguros de que Dios tiene un propósito para todas nuestras pruebas? La Biblia dice que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien (Ro. 8:28). En medio de su prueba, Job recuerda el tiempo en que todo en su vida estaba bien y decía que Dios era quien lo llenaba de bendición:
“ ¡Cómo añoro los meses que se han ido, los días en que Dios me cuidaba! Su lámpara alumbraba sobre mi cabeza, y por su luz podía andar entre tinieblas. ¡Que días aquellos, cuando yo estaba en mi apogeo y Dios bendecía mi casa con su íntima amistad. Cuando estaba conmigo el Todopoderosos, y mis hijos me rodeaban…”
Pensar en la fidelidad de Dios en el pasado nos puede ayudar a atravesar las circunstancias del presente.  ¿Recuerdas cómo Dios ha sido fiel? Mantente declarando su fidelidad. El es el mismo, hoy, ayer y por los siglos.

Friday, February 1, 2013

Una Determinación del Corazón


Job 25 - 28

En sus muchos discursos, en medio de las acusaciones injustas, sufriendo física y emocionalmente, Job llega un punto en que declara: “mientra haya vida en mi y aliento divino en mi nariz, mis labios no pronunciarán maldad alguna, ni mi lengua proferirá mentiras” (27:3-4). ¿Sería que Job estaba al punto del quebrantamiento, donde podría abrir la boca para maldecir a Dios? ¿Alguna vez has llegado a un punto donde tus circunstancias parecen llevarte a un punto donde sientes que te vas quebrar y puedes llegar a pronunciar maldiciones? Por que no determinar en nuestro corazón, como Job, que mientras haya aliento en nosotros no solo no pronunciaremos maldad sino que alabaremos a Dios.

Wednesday, January 30, 2013

El Día de dar Cuentas

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Job 22 - 24

El libro de Job trata con la pregunta milenaria: ¿Por qué sufren los justos? Los amigos de Job declaran que Job sufre no pos ser justo sino por su pecado. Job en todo tiempo sostiene su inocencia; pero llega un momento en que se pregunta: ¿por qué los malos no sufren? El capitulo 24 da una lista de todas las obras de los malvados; no respetan linderos, roban ganado, despojan a los huérfanos y a las viudas, amenazan los pobres; aún se dice que de la ciudad se eleva el clamor de los moribundos clamando por ayuda a Dios y dice: “ ¡pero Dios ni se da por enterado!”  ¿Será que a Dios no le interesa lo que hacen los que no son hijos suyos? El libro de Hebreos (12) enseña que Dios disciplina a los que ama. Un padre solo disciplina a sus hijos, no a los que no son sus hijos. Pero como Juez, un día todos tendrán que dar cuenta. Job dice: “Dios los deja sentirse seguros, pero no les quita la vista de encima. Por algún tiempo son exaltados, pero luego dejan de existir; son humillados y recogidos como hierba, ¡son cortados como espigas!”  Llegará el día de dar cuentas.

La Victoria en la Resurrección


Job 18 – 21

Los amigos de Job siguen acusándole.  Bildad lo compara a un árbol que sus raíces se han secado y en la copa su ramas se marchitan, así es la morada del malvado.  Job responde dolido preguntando cuando dejarían de atormentarle y aplastarle con sus palabras. Pide que no se den ellos importancia humillándole y atacándole. Es verdad que cuando estamos en circunstancias difíciles, muchas veces sentimos que le gente a nuestro alrededor se quiere dar importancia a través de destruirnos. Sin embargo, Job dice que Dios es quien le ha hecho daño, Él es quien le ha atrapado en su red.  La condición en la que estaba, hacía que Job resultara abominable aun a sus seres queridos. Por ello pide compasión a sus amigos y en medio de su clamor, Job hace una declaración maravillosa: “Yo se que mi redentor vive, y al fin se levantara del polvo, y después de desecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios.” (19:25). ¿Cuál es tu esperanza en la aflicción? Job declaró victoria, la victoria final sobre el mayor enemigo,  sobre la muerte.  Job de alguna manera profetizaba la resurrección de su Redentor. ¡Esa es nuestra victoria!

Tuesday, January 29, 2013

Perdiendo la Perspectiva



Job 14 – 17

En los primeros capítulos del libro vemos a Job de quien se Dios dice que era un hombre “perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal” (1:1,10; 2:3). Cuando llegó la calamidad en la vida de Job como un torbellino, se dice que Job no pecó, ni atribuyó a Dios despropósito alguno (1:22). En el desarrollo de la historia, Job comienza a revelar algo que estaba escondido en lo mas profundo de su ser y comienza a preguntar a Dios por qué los justos sufren y los pecadores les va bien. Job siente que Dios está enojado con él y no entiende por qué: “En su enojo Dios me desgarra y me persigue; rechina los dientes contra mí; mi adversario me clava la mirada…Dios me ha entregado en manos de gente inicua; me ha arrojado en las garras de los malvados. Yo vivía tranquilo pero el me destrozó; me agarró por el cuello y me hizo pedazos; ¡me hizo blanco de sus ataques!” (17:9,11-12)
¿Será que Job estaba perdiendo la perspectiva que demostró al principio de la historia donde sabía que Dios tenía un propósito? El tiempo ayuda a revelar lo que hay en el fondo. La Biblia dice que vivimos por fe y no por vista; es fácil creer en lo que vemos, pero es muy difícil confiar en lo que no vemos. Uno de los versos que me ayuda cuando estoy pasando por circunstancias difíciles es Heb. 10:35-39 “No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; 36 porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.” Necesitamos confianza, esto es fe y necesitamos tiempo, esto es  paciencia, para alcanzar la promesa y la recompensa de Dios. No pierdas la perspectiva.